|
RSS |
Suscripción Noticias X RSS
|
|
Frases Celebres |
|
“Sin el Hombre, no hay Dios. Pues sólo el Hombre puede ser tan vanidoso, para creer que para él se hizo todo el universo.” Javier Correa |
|
|
|
|
Preguntas sobre una frustrada operación de la CIA en Chile |
|
|
|
Fuente: argenpress.info
|
|
viernes, 13 de junio de 2008 |
Por Ernesto Carmona [argenpress.info].
En Chile están ocurriendo cosas tan extrañas como
una fallida operación secreta de la CIA para secuestrar en
Iquique a un ciudadano libanés supuestamente vinculado a
Hezbollah. Esta historia, revelada por el diario de gobierno La
Nación, no tuvo ninguna repercusión. Nadie
preguntó quién autorizó esas
operaciones extranjeras que suponen el ingreso de armas, equipos de
espionaje y efectivos que en cualquier país
ameritarían una autorización del Congreso
Nacional.
La historia de espionaje CIA/Al Qaeda, relatada por Luis
Narváez y Javier Rebolledo en el diario La
Nación1 del domingo 8 de junio, bajo el título
“El frustrado secuestro de la CIA”, asegura que
“en marzo pasado, un informe del Departamento de Estado
norteamericano confirmó un episodio hasta hoy desconocido de
la guerra de Bush contra el terrorismo islámico. Con
autorización oficial, la CIA practicó
seguimientos, escuchas telefónicas y fotografías
a árabes residentes en Iquique. Pero la
colaboración se acabó cuando la agencia
intentó plagiar a un ciudadano libanés vinculado
a Hezbollah y la policía civil se negó a ser
parte en el secuestro”. Pareciera que la ANI no lucha contra
terroristas de verdad, porque La Nación no le atribuye
ningún protagonismo en esta intriga internacional, sino a
una rama de la Policía de Investigaciones llamada Jefatura
de Inteligencia Policial (Jipol).
¿Quién es el ciudadano libanés? El
matutino asegura que le cambió la identidad para protegerlo,
llamándolo “Arafat Ismail”. Se
trataría de un comerciante que se instaló en la
zona franca de Iquique después de la destrucción
de las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre 2001. Sin
embargo, pareciera que la presa de la CIA era Assad Ahmad Barakat,
supuestamente vinculado a 'Arafat Ismail'.
Para la CIA, Barakat es la cara visible de los negocios de una supuesta
red de Hezbollah en Ciudad del Este, Paraguay, zona franca enclavada en
la Triple Frontera con Argentina y Brasil, paraíso del
contrabando y la falsificación industrial de relojes Rolex,
cámaras, perfumes y toda clase de productos de
“marca”.
Según La Nación para 'la Secretaría de
Prevención del Terrorismo de Paraguay, Barakat es jefe
militar de Hezbollah en la triple frontera. De acuerdo a los
antecedentes que maneja investigaciones, ingresó a Chile el
25 de junio de 2001, momento en que realizó los
trámites para concretar su solicitud de residencia,
registrando como domicilio particular Avenida Arturo Prat
número 2748, departamento 11, Iquique'. El diario dice que
es el mismo domicilio que después dio 'Ismail'.
La Nación aseguró que una “fresca
mañana de marzo de 2002 un equipo de agentes encubiertos de
la CIA en Iquique preparaba la que sería una de las acciones
más audaces en la región”.
Añadió que “cinco personajes esperaban
las órdenes del líder del grupo, una mujer
robusta e impecablemente vestida, que se movilizaba en un
vehículo con patente roja: era M. T. Para el
común de la gente, ella sólo cumplía
labores diplomáticas, pero en verdad era la jefa de la CIA
en Chile”.
Destino:
Guantánamo
La Nación: “El plan que tenían los
estadounidenses parecía simple. Harían todos los
arreglos para que ingresara un avión de transporte
indetectable a los radares. Aterrizaría a poca distancia de
Iquique, en pleno desierto. Los policías chilenos
debían cumplir con el trabajo operativo: apresar al
libanés y transportarlo hasta el lugar. Ahí
terminaba su labor. Si bien los estadounidenses no comentaron donde lo
llevarían, señalaron que necesitaban urgentemente
someterlo a un interrogatorio. Aunque nunca se conversó de
manera explícita, los agentes de la policía civil
sabían que su destino sería la cárcel
de Guantánamo o algún centro clandestino. Lo que
sí se encargaron de asegurar los integrantes de la CIA es
que Chile no se vería involucrado, ni siquiera de forma
indirecta, en la operación. Se informaría
oficialmente que Ismail había sido apresado dentro de las
fronteras de Estados Unidos. Como argumento a su favor, los
estadounidenses contaban que cuando Arafat Ismail ingresó a
Chile, entregó como domicilio privado el mismo departamento
de calle Arturo Prat en que había fijado su residencia
Barakat”.
El 'reportaje' se basa también en un informe publicado el 30
de marzo de 2007 por el Departamento de Estado 'donde comunica
detalladamente al Congreso de su país las actividades
realizadas en todo el mundo a partir del 11/S de 2001, especialmente
las de los últimos años'. Según ese
documento, 'funcionarios (chilenos) monitorearon posibles
vínculos entre extremistas de la Zona de Libre Comercio de
Iquique (Zofri) y los del área de la Triple Frontera, cuando
aumentan los lazos comerciales entre ambas áreas'.
En lo medular, el diario destacó “la
cooperación desde un comienzo con Estados Unidos una vez
firmados los convenios sobre la lucha antiterrorista tras los ataques
en Nueva York y Washington”. Y añadió
que “en la práctica, esto derivó en un
intercambio no sólo a nivel policial, sino en la
creación de un sistema que facilitó la
intervención, en toda Sudamérica, de los
organismos de inteligencia de EEUU, especialmente de la Agencia Central
de Inteligencia, (CIA)”.
Entrado marzo de 2002, “los funcionarios de la CIA eran cada
vez más insistentes respecto a la necesidad de apresar a
Arafat Ismail”, dijo La Nación. “Un
testigo ocular de una tensa conversación entre la
diplomática y uno de los jefes del grupo de
policías chilenos aseguró a La Nación
Domingo que 'se hizo una petición explícita para
que el equipo chileno apresara al libanés en el menor tiempo
posible'.
¿Policías
“buenos”?
Pero también existirían policías
“buenos”, o por lo menos respetuosos del estado de
derecho. La Nación: “La presión que
ejercieron los agentes de la CIA fue extremadamente fuerte. Al arduo
trabajo de los seguimientos, escuchas telefónicas,
fotografías y análisis a las empresas de los
ciudadanos de origen libanés en Chile, ahora se sumaba la
voluntad expresa de la inteligencia estadounidense de cometer una
acción que, para los chilenos, era absolutamente ilegal y
contraria al Estado de Derecho”.
Según el diario, “los detectives se
ciñeron la Constitución chilena y se excusaron
señalando que no tenían una orden judicial ni
razones concretas para sospechar que Ismail había cometido
un ilícito en territorio nacional. La misma fuente,
relató que ‘la funcionaria dijo que lo
único que teníamos que hacer era agarrarlo y
llevarlo para que ellos lo sacaran en un avión’.
Los policías chilenos insistieron en que llevar a cabo esa
acción importaba una abierta violación a los
derechos de Ismail, lo que, según las mismas fuentes, a la
larga resultó determinante para evitar el
secuestro”.
'No sólo era una acción ilegal y contraria al
Estado de Derecho. Si hubiésemos colaborado,
habríamos puesto al país en riesgo
máximo de recibir una represalia de alguno de los
movimientos islámicos fundamentalistas, como ha ocurrido en
otros países', aseguró a La Nación
“un alto jefe policial de la época”.
El diario afirmó que “los antecedentes con que
cuenta este medio indican que los funcionarios chilenos que se negaron
a cumplir la misión especial de la CIA, dieron cuenta al
director de la Jipol, Luis Henríquez”.
Epílogo
y preguntas que nadie formula
El epílogo fue que “Arafat Ismail”
abandonó Chile “por su cuenta” a
mediados de 2002 y no fue a parar con sus huesos y en secreto a
Guantánamo donde 270 seres humanos se pudren en una inhumana
“prisión preventiva” acusados de
“terrorismo”, muchos sin saber de qué se
les acusa y la mayoría sin que se les hayan formulado cargos
específicos, excepto 19 juicios militares sin ninguna
garantía de equidad, todavía no iniciados y ahora
en tela de juicio por una decisión de la Suprema Corte del
13 de junio permitiendo por tercera vez que los detenidos acudan a
tribunales civiles federales donde el gobierno de Bush debe justificar
sus acusaciones. Las dos decisiones anteriores de la Corte no fueron
tomadas en cuenta por el “estado de derecho”
impuesto por la virtual dictadura de Bush. Y un segundo
epílogo fue que en octubre 2002, M.T., la funcionaria de la
embajada de EEUU en Chile y encargada de la CIA también
abandonó el país”.
Pero más allá de la CIA haya terminado frustrada,
quedan flotando muchas preguntas sin respuesta:
- ¿Quién o quiénes autorizaron el
ingreso de estos agentes al país?
- ¿Cómo ingresaron los agentes de la CIA al
país?
- ¿Con qué documentos de identidad pasaron las
fronteras y el control de la Policía Internacional?
- ¿Con qué armamento e instrumentos
tecnológicos de persecución y
utilización policial ingresaron al país y
cuánto dinero acreditaron para su estadía en
Chile?
- Si ingresaron con documentación falsa, ¿fueron
advertidos los policías que controlan el ingreso al
país de cualquier ciudadano?
- ¿Qué lección sacaron los detectives
de Policía Internacional tras su experiencia con el ingreso
de Alberto Fujimori a Santiago en 2005?
- ¿Cuántos procedimientos de control policial se
violaron con el ingreso de los agentes CIA?
- ¿Quiénes elaboraron y archivaron las
bitácoras de ingreso de los agentes de la CIA a Chile?
- ¿Qué vehículos ingresaron al
país?, ¿utilizaron placas diplomáticas
para desplazarse en Chile?, ¿eran vehículos de la
Embajada o vehículos arrendados a empresas chilenas
colaboradoras de la CIA?
- ¿En qué lugares y cuándo se alojaron
los agentes durante su permanencia en Santiago, Iquique y otras
ciudades del país?
- ¿Cuáles fueron sus contactos con la ANI en
Santiago, con los policías de Investigaciones y con
funcionarios del Gobierno?
- ¿Contaron con el apoyo logístico de otras
embajadas, aparte de la de Estados Unidos?
- ¿Qué han dicho sobre este tema los voceros del
Gobierno, de la policía de Investigaciones, ministerio del
Interior, Relaciones Exteriores?
Etcétera. Todas estas preguntas pueden originar a su vez
otras interrogantes. Pero nadie las formula.
Nota:
1) Ver http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20080607/pags/20080607205218.html
|
|
|