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Cómo se originó y quién se beneficia con el colapso bursátil mundial |
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Fuente: insurgente.org
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lunes, 20 de agosto de 2007 |
Por Manuel Freytas (*) [IAR/inSurGente].
De acuerdo con las leyes de su desarrollo histórico, el
sistema capitalista se basa en dos pilares esenciales: la
búsqueda de rentabilidad (la ganancia y
concentración de riquezas en pocas manos, que conforma la
base de formación de los monopolios) y la competencia por
los mercados (la dinámica por la cual los monopolios
capitalistas compiten entre sí, y el pez más
grande se come al chico).
A estas dos instancias rectoras se agrega, en la era de la
globalización, la "regulación darwiniana" del
mercado por medio de las "burbujas" (periodos expansivos) y las
"crisis" (periodos depresivos) , tras las cuales los grupos
más poderosos y diversificados (y con mayor control
político de la economía a través de
los Estados capitalistas) absorben a los grupos más
débiles y continúan con una nueva fase del
proceso de rentabilidad y concentración de riqueza.
En el actual estado de dominación imperial capitalista, las
dos herramientas claves para desatar y controlar las "crisis"
y las "burbujas" financieras (donde un grupo fuerte se come al
más débil) son el dólar y la Reserva
Federal de EEUU, la potencia locomotora regente del sistema capitalista
a escala global.
La Reserva Federal, controlada por los grupos más poderosos
del sionismo financiero internacional (Goldmam Sach, entre ellos, que
actualmente controla el Tesoro de EEUU a través de su
presidente, Henry Paulson, ex director del grupo), como veremos
más adelante, y por medio del manejo de las tasas de
interés, desata las "burbujas" (proceso de ganancias
infladas y de gran circulación de dinero), y luego las
descomprime desatando las "crisis" (proceso bajista y de
retracción del dinero por el cual los grupos
superconcentrados compran acciones baratas y se apoderan de activos
empresariales y tajadas claves del mercado).
De esta manera, el pez grande se come al chico, y el proceso de
rentabilidad y concentración capitalista sigue funcionando
en otra fase y estadio de desarrollo.
El origen de la "burbuja
hipotecaria"
Veamos el
proceso paso por paso:
A) El auge con las tasas
bajas
Según lo cuenta el mismo The Wall Street Journal, desde
junio de 2003 a junio de 2004 las tasas de interés fijadas
por la Reserva Federal llegaron a estar en el 1 por ciento,
frente al 5,25 por ciento actual.
Paralelamente, y posibilitado por esta situación, las
empresas y los bancos produjeron un boom del sector inmobiliario con
créditos baratos y accesibles a las mayorías, y
esta situación dio un inusitado auge a la compra de
viviendas en EEUU.
Con créditos baratos -según el Journal- , los
bancos otorgaron préstamos a manos llenas, incluso a
personas físicas que en realidad no estaban en condiciones
de contraer una deuda hipotecaria. Estas familias tampoco reflexionaron
en que algún día podrían subir las
tasas de interés elevando su deuda a niveles
estratosféricos.
Tan sólo en los últimos dos años,
instituciones de crédito estadounidenses otorgaron
créditos hipotecarios por más de 3 billones de
dólares (para dimensionar esta cifra, baste recordar que el
prepuesto anual de EEUU es de 2,4 billones de dólares).
De acuerdo con el Journal, el 20 por ciento de esta cantidad fue
concedido a personas de baja solvencia económica en EEUU.
B) La "burbuja
hipotecaria"
Los bancos que financiaron originalmente los créditos
hipotecarios baratos en EEUU (la base del "boom inmobiliario"), para
deshacerse del riesgo a largo plazo vendieron los bonos de esa deuda
(hipotecas subprime), a poderosos bancos y fondos de
inversión (entre los que se encuentran los grupos
controladores de la Reserva Federal), que los colocaron a
altísimos intereses en los mercados de capitales
globalizados a nivel planetario.
O sea, que del negocio original en EEUU, el "boom inmobiliario"
estadounidense derivó (a través del capital
especulativo y sin fronteras) en una "burbuja financiera"
descomunal que derramaba altísimos niveles de ganancias
entre los tenedores de esos bonos, los llamados "inversores", en los
mercados de Europa, Asia y América Latina.
Pero este proceso, además de las bajas tasas de
interés fijadas por la Fed, fue posibilitado por otro actor
central de los procesos de expansión y
concentración capitalista generado por los grupos sionistas
que controlan la Reserva Federal de EEUU: las agencias calificadoras
de riesgo.
C) El rol de las
"calificadoras"
En el sistema financiero internacional las agencias calificadoras de
riesgo (del cual se "nutren" y sacan sus pronósticos los
llamados "analistas de mercado" de la prensa sionista) cumplen un papel
clave y complementario en los procesos de ganancia y
concentración capitalista lanzados por los grupos
financieros superconcentrados que controlan la Reserva Federal, el
Tesoro de EEUU, el Banco Mundial, el FMI, y el resto de las
instituciones crediticias mundiales, incluidos los bancos centrales
europeos, asiáticos, latinoamericanos y africanos.
Las agencias calificadoras (grupos súper-concentrados que
facturan miles de millones), son (junto con las tasas de
interés de la Fed) los instrumentos claves por medio de los
cuales se desatan indistintamente las "burbujas" o las "crisis" de los
mercados financieros globales.
Según The Wall Street Journal, los fondos subprime del "boom
inmobiliaro" de EEUU fueron atractivos para inversionistas
mientras las agencias calificadoras de riesgo mantuvieron una alta
valoración, lo que sucedió mientras la Fed
mantuvo bajas las tasas de interés.
Pero cuando las tasas de interés subieron, la
calificación bajó drásticamente -dice
el Journal- y millones de familias no podían pagar
más la hipoteca contraída y los inversionistas
(que compraron los bonos en los mercados globales) retiraron con
pánico su dinero de dichas inversiones.
De este modo -explica The Wall Street Journal- estalló la
"burbuja hipotecaria", arrastrando a los mercados bursátiles
del mundo entero.
Cuando los grandes bancos y fondos de inversión comenzaron a
colocar los bonos de la deuda inmobiliaria en EEUU en los mercados
globales, S&P, Moody's Investors Service y Fitch Ratings (las
tres principales calificadoras de Wall Street) otorgaron
calificaciones excelentes a esos valores que, según el
Journal, se construyeron a partir de préstamos cuestionables.
De esta manera -sigue el Journal- enviaron una señal que
estos valores eran casi tan seguros como los bonos del Tesoro de EEUU.
Además, ganaron millones de dólares con esa
labor, y Moody's, por ejemplo, obtuvo más de US$3.000
millones entre 2002 y 2006 por calificar valores basados en
préstamos hipotecarios.
La "crisis hipotecaria"
De acuerdo con las leyes históricas del capitalismo, para
que se produzca la concentración monopólica de
la riqueza, debe generarse (a través de la
competencia capitalista por el mercado y la rentabilidad ) un proceso
de alta circulación de dinero y de ganancias, primero, y
otro de retracción de ganancias con escasez del dinero
circulante después.
O sea, deben haber "burbujas" y "crisis" financieras, donde
unos pierden y otros ganan, y donde los monopolios más
súper-concentrados del sistema capitalista se degluten y/o
absorben a los menos concentrados (el pez grande se come al chico).
Esta dinámica es la que ha posibilitado la
existencia de bancos y trasnacionales (la mayoría
abrumante con asiento en Wall Street) que facturan ganancias y tienen
activos equivalentes a los presupuestos y al PBI de decenas de
países juntos del llamado "mundo periférico" (los
"mercados emergentes").
Pero, para que haya concentración monopólica
capitalista en alta escala, ambos procesos, las "burbujas" y las
"crisis", deben estar controlados por el poder imperialista
central, en este caso por medio de la Reserva Federal de EEUU y el
dólar, la moneda patrón de las transacciones
financieras y comerciales a escala global.
En el caso de la "crisis hipotecaria" estadounidense, los bancos y los
fondos de inversión que colocaron los bonos subprime en los
mercados financieros globales, son de los mismos grupos sionistas que
controlan la Reserva Federal y el Tesoro de EEUU, además de
estar asociados, por infinitos vasos comunicantes, a las calificadoras
de riesgo y a los monopolios de la prensa sionista que concentran la
información financiera a escala mundial.
Durante el proceso del "boom inmobiliario" en EEUU que devino en la
"burbuja hipotecaria" a escala global, la Reserva mantuvo las tasas
bajas, las calificadoras otorgaron "credibilidad" y "seguridad
rentable" a los bonos, y la prensa financiera (a través de
los analistas de mercado) publicitó la ola inversora de la
"burbuja hipotecaria" a escala global.
Pero toda esta maquinaria (controlada por los grupos sionistas
superconcentrados de Nueva York) de pronto comenzó a dar un
giro progresivo y convirtió la "burbuja hipotecaria" en
"crisis hipotecaria".
La Reserva Federal subió progresivamente las tasas de
interés, las calificadoras subieron el
índice de "riesgo" de los bonos, y las grandes cadenas
mediáticas internacionales y los "analistas de mercado"
comenzaron a hablar de "crisis hipotecaria" y de posible
recesión en EEUU con severas implicancias en la
economía global.
Paralelamente, los gurúes del sionismo financiero de Wall
Street (Greenspan en primera fila) comenzaron a pronosticar una crisis
recesiva de la economía estadounidense con implicancias
negativas en la economía mundial.
En consecuencia, y como lo describe The Wall Street Journal, a medida
que las calificadoras subían el riesgo de las subprime,
aumentaban los impagos de los créditos en EEUU y los
inversionistas que compraron bonos u otros valores basados en esas
hipotecas veían como su inversión se desplomaba
en la desvalorización de los bonos diseminados por los
mercados financieros globales.
En resumen, y como resultante del proceso, los tenedores de los bonos
subprime "desvalorizados" comenzaron a venderlos en masa generando un
colapso generalizado (de todos los índices y acciones) de
los mercados financieros en EEUU, Europa, Asia y América
Latina.
Vender caro y comprar
barato
El primer axioma funcional de un capitalista judío (los
padres del sionismo de Wall Street) es vender caro y comprar barato, lo
que da como resumen la ganancia capitalista.
Eso exactamente es lo que hicieron los bancos y grupos financieros
sionistas que controlan la Reserva Federal y las tasas de
interés, con la "burbuja hipotecaria", primero, y con la
"crisis hipotecaria" después.
Primero venden
caro:
-Mientras la Reserva Federal mantenía la tasa de
interés baja las empresas y bancos cosecharon
multimillonarias ganancias con el "boom inmobiliario" en EEUU.
- Luego (en un frente de "multi-negocio financiero" a escala global)
los mega-bancos y fondos de inversión de Wall Street
colocaron esos bonos a valores altísimos en los mercados
mundiales, generando una burbuja ganancial especulativa de billones de
dólares.
Luego compran
barato:
Pregunta: ¿Dónde están los bonos (y
acciones de bolsa) devaluados vendidos en masa por los tenedores en los
mercados globales durante el colapso bursátil detonado por
la "crisis hipotecaria" en EEUU ?
Respuesta: Eso bonos y acciones están (o van a estar) en los
bolsillos de los mismos grupos súper-concentrados que
detonaron la "burbuja" y luego detonaron la "crisis", que los compraron
(o los van a comprar) para apoderarse de activos empresariales a precio
devaluado.
O sea, vendieron caro y
ahora compran barato.
La estrategia de control
Las "crisis financieras globales" (o colapsos de los mercados
bursátiles) activadas por los monopolios
súper-concentrados de Wall Street, les sirve a esos mismos
monopolios para comprar acciones y bonos devaluados en los mercados
globales apoderándose de esa manera de los activos y
porciones del mercado de las empresas y grupos financieros perdedores.
Esto, a su vez, genera más concentración
monopólica de los grupos financieros que controlan el
Imperio sionista desde la Reserva Federal, el Tesoro de EEUU
y los bancos centrales de Europa, mientras las leyes de
rentabilidad y concentración capitalista siguen funcionando
desde un nuevo estadio de desarrollo.
De esta manera, en un proceso de conversión
dialéctica del positivo al negativo, el sistema capitalista
sionista, controlado desde la cima del Imperio norteamericano, genera
ganancias y concentración de riquezas en pocas manos, tanto
con las "burbujas" como con las "crisis".
Esto se posibilita por la concentración de riqueza y de
poder de los grupos financieros que controlan la Reserva Federal , las
tasas y el dólar, la moneda donde (según los
expertos y las estadísticas) se refugian los inversores
globales cuando estallan las crisis en los mercados globales.
Además, está harto probado que cuando hay crisis
económica o bursátil (en cualquier
país del mundo) la gente no corre a comprar yenes o euros,
sino dólares.
Y de ahí deviene precisamente (en forma práctica)
el poder del dólar y de la Reserva Federal como instrumentos
claves de regulación y control de la economía a
escala planetaria: Cuando la Reserva abre el grifo de los
dólares con tasas bajas, se producen las "burbujas"
(especulación con las ganancias), cuando la Reserva cierra
el grifo de los dólares con tasas altas, se producen las
"crisis" (especulación con las pérdidas).
Y un dato clave para terminar de entender el circuito: Los que abren o
cierran el grifo del dólar son los grupos financieros
sionistas súper-concentrados que controlan la Reserva
Federal, el Tesoro y los bancos centrales a escala global. O sea, el
poder económico sobre el cual se sostiene el Imperio
político y militar: Washington y su arsenal
nuclear-tecnológico-militar con más de mil bases
militares distribuidas por todo el planeta.
Tal cual como lo predijo Alan Greenspan (el gurú
más emblemático de los grupos sionistas que
controlan el dólar y la Reserva Federal), y lo acaba de
afirmar el presidente del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, (ex director
de Goldman Sach), la "crisis hipotecaria" estadounidense va a dar como
resultante una quiebra generalizada de empresas, tanto en
EEUU como en el resto del mundo.
Y como en el sistema capitalista todo se compra y se vende (incluidos
los activos empresarios y las acciones devaluadas en los mercados
globales), los mismos grupos sionistas que lanzaron y se beneficiaron
de la "burbuja hipotecaria", hoy ya están comprando, a
precio de regalo, los bonos y acciones devaluadas por la "crisis
hipotecaria".
Como estaba previsto por los expertos, el viernes pasado, luego del
colapso bursátil del "jueves negro", la Reserva Federal
bajó en medio punto las tasas de interés e
inmediatamente Wall Street y las bolsas europeas y latinoamericanas
cerraron la semana con alzas moderadas (esto prueba todo lo afirmado
anteriormente).
No obstante, desde la Reserva Federal, desde el Tesoro y desde las
centrales sionistas de Wall Street y de Europa, se arrojaron
señales claras de que los mercados
seguirán "volátiles" y de que la
economía de EEUU puede ser afectada en su crecimiento.
Esto, en lectura decodificada, quiere decir que la "crisis hipotecaria"
está "bajo control", y que seguirá hasta que los
grupos súper-concentrados terminen de apoderarse de las
acciones y los activos de las empresas y grupos quebrados (perdedores)
del "boom inmobiliario".
El lector que quiera comprobarlo, no tiene nada más que
tomar este instrumento de análisis que le facilitamos y
comenzar a investigar "entrelineas" en la información diaria.
(*) Manuel Freytas es
periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y
comunicación estratégica.
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