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Regalo de Reyes |
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Fuente: cubadebate.cu
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miércoles, 16 de enero de 2008 |
Por Fidel Castro Ruz.
Los cables lo anunciaron con anterioridad. El 6 de Enero se
conocía que Bush marchaba hacia el Medio Oriente tan pronto
terminara su cristiano descanso de Navidad. Iba a las tierras de los
musulmanes, de otra religión y cultura a la que los
europeos, convertidos al cristianismo, declararon la guerra, por
infieles, en el siglo XI de nuestra era.
Los propios cristianos se mataron entre ellos, tanto por motivos
religiosos como por intereses nacionales. Todo parecía ya
superado por la historia. Quedaban las creencias religiosas que
debían respetarse, y sus leyendas y tradiciones, fueran o no
cristianas. En este lado del Atlántico, como en muchas otras
partes del mundo, los niños esperaban ansiosos cada 6 de
Enero buscando hierbas suficientes para los camellos de los Reyes
Magos. Yo mismo participé de esas esperanzas durante los
primeros años de mi vida pidiéndoles lo imposible
a los afortunados Reyes, con las mismas ilusiones que algunos
compatriotas esperan milagros de nuestra porfiada y digna
Revolución.
No disfruto de la capacidad física necesaria para hablarles
directamente a los vecinos del municipio donde me postularon para las
elecciones del próximo domingo. Hago lo que puedo:
escribo. Constituye para mí una experiencia nueva:
no es lo mismo hablar que escribir. Hoy, que dispongo de más
tiempo para informarme y meditar sobre lo que veo, apenas me alcanza
para escribir.
Lo bueno se espera, lo malo sorprende y desmoraliza. Estar preparado
para lo peor, es la única forma de prepararse para lo mejor.
Parece irreal ver a Bush, el conquistador de materias primas y recursos
energéticos de otros pueblos, trazando pautas al mundo sin
importarle cuántos cientos de miles o millones de personas
mueren y cuántas cárceles clandestinas y centros
de torturas deben crearse para alcanzar sus objetivos. "Sesenta o
más oscuros rincones del planeta" deben esperar ataques
preventivos y sorpresivos. No cerremos los ojos, Cuba es uno de esos
oscuros rincones. Así lo dijo textualmente el jefe del
imperio y lo he advertido a la comunidad internacional más
de una vez.
En Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, a pocas
millas de Irán, la AP informa que "El presidente
estadounidense George W. Bush dijo el domingo que Irán
está amenazando la seguridad del mundo, y que Estados Unidos
y sus aliados árabes deben unirse para confrontar el peligro
antes de que sea demasiado tarde.
"Bush acusó al gobierno de Teherán de financiar a
terroristas, socavar la paz en el Líbano, y enviar armas a
la milicia religiosa afgana Talibán.
Añadió que Irán intenta intimidar a
sus vecinos con una retórica alarmante, desafía a
las Naciones Unidas y desestabiliza a la región en su
totalidad al negarse a aclarar las intenciones de su programa
nuclear.”
"’Las acciones de Irán amenazan la seguridad de
las naciones en todas partes’ dijo Bush. Por lo
tanto Estados Unidos está fortaleciendo nuestros compromisos
de seguridad de larga data con nuestros amigos en el Golfo
Pérsico y convocando a sus amigos para enfrentar este
peligro."
"Bush habló en el hotel Emirates Palace, construido a un
costo de 3.000 millones de dólares y donde una suite cuesta
2.450 dólares por noche. Tiene un kilómetro de
largo y una playa de arena blanca de 1,3 kilómetros de
largo. Según Steven Pike, un vocero de la embajada de
Estados Unidos en los Emiratos Árabes Unidos, cada grano de
la arena de esa playa fue importado de Argelia.”
Todo el mundo sabe que él quiere la guerra contra
Irán, es su guerra. Promete, además, que las
tropas norteamericanas permanecerán por lo menos 10
años más en Irak.
Lo peor es la incapacidad de rectificación de los
principales candidatos de los dos partidos llamados a sucederlo.
Ninguno se atreve a rozar con el pétalo de una rosa esa
práctica imperial, con el pretexto de luchar contra el
terrorismo, engendrado por el propio sistema y su colosal e
insostenible consumismo, pretendiendo lo imposible:
crecimiento sostenido, empleo pleno y sin inflación.
No fueron esos los sueños de Martin Luther King, Malcolm X y
Abraham Lincoln, ni de ninguno de los grandes soñadores que
la humanidad tuvo a lo largo de su azarosa historia.
Quien disponga de tiempo para leer y analizar las noticias que llegan
por Internet, cables y libros, puede comprobar las contradicciones a
que ha sido conducido el mundo.
En un artículo publicado por El País,
órgano español de prensa bastante
leído, se aborda el tema de los precios de los alimentos y
el combustible. Suscrito por Paul Kennedy, profesor de Historia y
director de Estudios Internacionales de Seguridad en la Universidad de
Yale, uno de los intelectuales más influyentes en ese
país, éste afirma que "el petróleo es
el mayor elemento de dependencia que tiene Estados Unidos respecto a
fuerzas externas."
"A mediados del siglo XVIII, Gran Bretaña poseía
la mayor industria de construcción de veleros del mundo. Sin
embargo, al mismo tiempo que sus astilleros lanzaban cientos e incluso
miles de veleros al año, unos inventores ingleses estaban
creando la máquina de vapor, que producía enormes
cantidades de energía garantizada por los yacimientos
especialmente bituminosos del sur de Gales. El motor de vapor
y el carbón impulsaron el desarrollo del imperio
británico durante otros 150 años.”
Más adelante señalaba el punto de vista que
más nos interesa: la interconexión cada
vez mayor entre el petróleo y los alimentos. Las razones son
bien sabidas: la enorme demanda energética entre las grandes
economías asiáticas y la incapacidad de los
países más ricos ―Estados Unidos,
Japón y Europa― de reducir su consumo.
"Pero la demanda mundial de soja también está
disparándose, debido sobre todo al aumento del consumo en
Asia. Las decenas de millones de cerdos que hay en China devoran una
increíble cantidad de soja al año. Los precios
futuros de la soja son un 80% superiores este año (diciembre
de 2007) a los del año pasado (2006)."
"Nadie puede estar seguro, pero lo lógico es que el
crecimiento continuo de la población mundial y el
aumento de las rentas reales para más de 2 000
millones de personas en los últimos años se
traduzcan en una demanda cada vez mayor de proteínas
―más carne de vacuno, más cerdo, más
pollo, más pescado― y, por tanto, más cereal para
alimentar a los animales."
El profesor de Yale podía haber
añadido: más huevo y más
leche, ya que sus producciones requieren considerables cantidades de
pienso. Pero un poco más adelante alude a un
artículo publicado en The Economist, principal
órgano de las finanzas europeas, calificándolo de
"excelente, muy detallado y aterrador", titulado El fin de la comida
barata. “La revista comenzó su índice
de precios de los alimentos nada menos que en 1845. EI
índice de precios de los alimentos es el más alto
en 162 años.”
Brasil, que se autoabastece ya de combustible y posee abundantes
reservas, sin duda escapará de ese dilema. Erigido sobre una
meseta que fluctúa entre 300 y 900 metros de altura, posee
77 veces la superficie de Cuba. Esa hermana república
disfruta tres climas diferentes. Se cultivan allí casi todos
los alimentos. No padece ciclones tropicales. Unida a la Argentina,
podrían ser tablas de salvación para los pueblos
de América Latina y el Caribe, incluido México,
aunque nunca garantía de seguridad para éstos,
porque están a merced de un imperio que no admite esa
unión.
La escritura, como muchas personas saben, es un instrumento de
expresión que carece de la rapidez, el tono y la
mímica del lenguaje hablado, que no utiliza signos. Emplea
varias veces más del escaso tiempo disponible. Escribir
tiene la ventaja de poder hacerlo a cualquier hora del día y
de la noche, pero no sabes quiénes van a leerlo, muy pocos
pueden resistir la tentación de mejorarlo, incluir lo que no
dijo y tachar parte de lo dicho; a veces sientes el deseo de echarlo al
cesto por no tener al interlocutor delante. Toda mi vida lo que hice
fue transmitir ideas sobre los sucesos tal como los veía,
desde la más oscura ignorancia hasta hoy en que dispongo de
más tiempo y posibilidades de observar los
crímenes que se cometen con nuestro planeta y nuestra
especie.
A los revolucionarios más jóvenes, especialmente,
recomiendo exigencia máxima y disciplina férrea,
sin ambición de poder, autosuficiencia, ni vanaglorias.
Cuidarse de métodos y mecanismos burocráticos. No
caer en simples consignas. Ver en los procedimientos
burocráticos el peor obstáculo. Usar la ciencia y
la computación sin caer en lenguaje tecnicista e
ininteligible de élites especializadas. Sed de saber,
constancia, ejercicios físicos y también mentales.
En la nueva era que vivimos, el capitalismo no sirve ni como
instrumento. Es como un árbol con raíces podridas
del que sólo brotan las peores formas de individualismo,
corrupción y desigualdad. Tampoco debe regalarse nada a los
que pueden producir y no producen o producen poco. Prémiese
el mérito de los que trabajan con sus
manos o su inteligencia.
Si hemos universalizado los estudios superiores, debemos universalizar
el trabajo físico simple, que ayuda por lo menos a realizar
parte de las infinitas inversiones que todos demandan, cual si
existiera una enorme reserva de divisas y de fuerza de trabajo.
Cuídense en especial de los que inventan empresas del Estado
con cualquier pretexto y administran después las
fáciles ganancias cual si hubiesen sido capitalistas toda la
vida, sembrando egoísmo y privilegios.
Mientras no se tome conciencia de esas realidades, ningún
esfuerzo puede realizarse para "impedir a tiempo", como
diría Martí, que el imperio al que vio surgir por
haber vivido en sus entrañas, destroce los destinos de la
humanidad.
Ser dialécticos y creadores. No hay otra alternativa posible.
Agradezcamos a Bush su papel de Rey Mago visitando el lugar donde
nació el hijo del carpintero José, si alguien
conoce el lugar exacto del humilde pesebre donde el Nazareno vino al
mundo. El jefe del imperio lleva como regalo, esta vez, decenas de
miles de millones de dólares a los países
árabes para comprar armas que emanan del complejo militar
industrial, y al mismo tiempo dos dólares por cada uno de
los que suministra a éstos para armar al estado de Israel,
donde la agencia de Naciones Unidas que aborda el tema asegura que 3,5
millones de palestinos han sido privados de sus derechos o expulsados
de ese territorio.
Su instrumento obsesivo es amenazar al mundo con una guerra nuclear.
Sólo él es capaz de portar ese Regalo de Reyes.
Fidel
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