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Reflexiones del compañero Fidel: Una prueba de fuego |
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Fuente: juventudrebelde.cu
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domingo, 04 de mayo de 2008 |

El líder de la Revolución denuncia los planes de
Estados Unidos de dividir a Bolivia, facilitando el control por parte
de las transnacionales de las ramas productivas básicas,
para lo cual se apoya en una campaña
mediática y en algunos sectores militares
antipatriotas opuestos a las tranformaciones sociales en beneficio del
pueblo iniciadas por el presidente Evo Morales, del que pretende
deshacerse
Por Fidel Castro Ruz.
Fuente: Juventud Rebelde.
Original en CubaDebate.
Mientras nuestro pueblo el 1ro. de Mayo, Día de los
Trabajadores, disfruta con júbilo el año en que
se cumplirá medio siglo del triunfo de la
Revolución y el setenta aniversario de la
creación de la CTC, a la hermana República de
Bolivia, consagrada a preservar la salud, educar y garantizar la
seguridad de su pueblo, le faltan días, o tal vez horas,
para sufrir acontecimientos dramáticos.
Cuando de todas partes del mundo llegan noticias escalofriantes sobre
la escasez y costo de los alimentos, precio de la energía,
cambios climáticos e inflación, problemas que por
primera vez se presentan al unísono como cuestiones vitales,
el imperialismo se empeña en desintegrar a Bolivia y
someterla a trabajo enajenante y hambre.
En ese país, con los oligarcas de Santa Cruz a la
vanguardia, cuatro de sus departamentos de los más fuertes
económicamente, aspiran a declararse independientes y han
proyectado, con el apoyo del imperio, su programa de consultas
populares, en las que los medios masivos han preparado el terreno y la
opinión de los votantes con todo tipo de ilusiones y
engaños.
Las Fuerzas Armadas, en virtud de sus funciones históricas
en un país agredido y despojado del mar y otros recursos
vitales, no desean la desintegración de Bolivia; pero el
plan yanqui, pérfidamente concebido, es utilizar algunos
sectores militares antipatriotas para librarse de Evo en aras de la
unidad, algo que al apropiarse las transnacionales de las ramas
productivas básicas, sería meramente formal. La
consigna del imperialismo es castigar y deshacerse de Evo.
Es el momento de la denuncia y la verdad.
Por no prever y meditar sobre los factores que conducían a
una profunda crisis internacional, ¡sálvese quien
pueda! parece ser el grito que se escucha en muchas partes del mundo.
Para los pueblos y gobiernos de América Latina
será una prueba de fuego. Para nuestros médicos y
educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde
desempeñan su noble y pacífico trabajo,
también lo será. Ellos, ante situaciones de
peligro, no abandonarán a sus pacientes y alumnos.
Abril 30 de 2008
Fidel
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